diciembre 20, 2011

Cipayos

Hacernos creer que Messi es el mejor de la historia a esta altura de su carrera es un gran triunfo del marketing y la colonización cultural a la que se nos somete desde hace décadas. No digo que no pueda ser considerado así algún día: lo que está claro es que, a sus 24 años, es el jugador más marketineado como "el mejor de la historia". Y que muchos acá compran eso, pensando que "la historia" es sólo aquello que vieron o que pueden ver en videos. O aún peor: pensando que es sólo la que cuentan los europeos. Es decir, desconociendo por completo épocas doradas del fútbol argentino como las de los años '20 y los '40, en las que hubo cracks sin marketing ni videos que registraran sus hazañas como Antonio Sastre, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, René Pontoni o Rinaldo Martino, que los europeos desconocen por esa misma mezcla de ignorancia y soberbia con las que acuñaron el término despectivo "sudacas".

Lo triste es que como allá esos grandes jugadores no tienen prensa, nos hicieron creer que acá tampoco merecen tenerla, como si Europa siempre hubiera tenido mejor fútbol que Argentina o siempre hubiera sido necesario jugar allá para demostrar verdadera jerarquía futbolística. Es decir: como si sólo importara jugar bien en el Barcelona o en una copa europea y no en la Selección, ni en una Copa América, ni contra Brasil como lo hacían de manera brillante aquellos grandes jugadores de los '20, los '30 y los '40.

Pues bien: sepan que entonces Argentina y Uruguay no sólo vencían a Brasil o a otros países de Sudamérica, sino a cualquier selección o equipo de club europeo que se les pusiera enfrente. Recuerden quiénes jugaron las finales de los Juegos Olímpicos del '28 y el Mundial del '30. Que Boca le ganó al Real Madrid en su gira de 1925. Y que el San Lorenzo de Farro, Pontoni y Martino goleó 6-1 en 1947 a la selección de España. Sí, de esa España que hoy parece haber inventado el fútbol para muchos.

Que quede claro: Messi puede ser todavía el mejor de todos los tiempos o no merecer quedar ni entre los primeros diez mejores. Tiene 24 años, con el tiempo se verá qué proyección histórica alcanza. Para que quede más claro a qué apunto, de hecho, antes que el suyo es mejor tomar como parámetro el caso de Di Stéfano, considerado también "el mejor de la historia" por muchos europeos. En una hipotética lista de grandes de todos los tiempos, Pedernera o Pontoni estarían a mi entender encima de él, por una razón muy simple: se destacaron como los más grandes nueves de la época dorada del fútbol argentino, con jugadores (defensores y atacantes) muy superiores en líneas generales a aquellos que compitieron con Di Stéfano en Europa. 

Di Stéfano en Argentina fue un simple nueve veloz y buen definidor, pero no un artista con la pelota como Pedernera y Pontoni. Y en España tampoco se destacó como jugador lujoso, sino por su tremenda efectividad y prodigalidad por todos los sectores de la cancha. Pero claro, fue la máxima estrella del fútbol europeo durante muchos años. Y entonces, como hoy el fútbol europeo está a años luz de distancia del fútbol sudamericano, pensamos que siempre fue así y que Di Stéfano fue muy superior a otros que no jugaron en Europa no porque les faltaran condiciones ni ofertas, sino porque en Argentina no estaban nada mal y la diferencia respecto de lo que podían ganar allá no era mucha.

De hecho, San Lorenzo bailó y goleó a la selección española en su gira del 47 con Pontoni rindiendo a un nivel que hizo que ofrecieran un vagón de plata para la época por él. ¿Y qué pasó? "Si lo vendemos nos matan a todos", fue la respuesta de un dirigente según cuenta la leyenda. Pero vamos a un caso bien cierto y concreto en el que sí se pudo ver en Europa a otro verdadero grande de todos los tiempos bastardeado e ignorado por décadas de colonización cultural: Rinaldo Martino, votado como el mejor diez de la historia del fútbol argentino en sendas encuestas hechas por Goles y El Gráfico a mediados de los 70. Con una sola temporada en la Juventus, fue campeón, lo nacionalizaron y jugó en la selección italiana. Podría haber sido tan grande como Di Stéfano en Europa, pero extrañaba y se volvió. Otros tiempos sin dudas. Y otros jugadores. Desconocidos lamentablemente para muchos argentinos que hoy dicen muy sueltos de cuerpo que Messi "es el mejor de la historia". 

Está claro: Moreno, Sastre, Pontoni, Pedernera y Martino fueron grandes sin marketing no sólo por haber escasísimas imágenes fílmicas que registren sus hazañas, sino por no haber jugado en Europa ni en un Mundial ni en copas europeas. Porque claro, qué importa que con ellos Argentina ganaba la Copa América con goleadas impresionantes y tenía de hijo a Brasil... Si Sudamérica fue siempre inferior a Europa en fútbol, ¿no? (¡NO!).

Mucha ignorancia y adoración por lo foráneo o espíritu cipayo hay en eso de alabar tanto a Di Stéfano o incluso a Messi por lo que hicieron en Europa y desconocer a cracks como estos que mencioné porque "sólo brillaron en Argentina" -y en Colombia en los casos de Pontoni y Pedernera, y en Italia en el de Martino-. Pero la historia del fútbol argentino, sudamericano y mundial no empezó ayer, sino hace muchas décadas. Y sí, antes no había TV, no había marketing, no había cajas de resonancia para amplificar mil veces lo que hacía un futbolista del modo en que hoy se amplifica lo que hace un GRAN JUGADOR como Messi. Pero igual existen cientos de testimonios para que valoricemos lo nuestro y no armemos nuestros rankings de acuerdo con la visión eurocentrista de quienes ignoran -precisamente por ignorantes aunque más por soberbios y despectivos para con nosotros los sudacas- un fútbol muy superior y que les enseñó a jugar a europeos y brasileños como aquel que se jugaba en la Argentina entre 1937 y 1948. 

Cipayos. Eso parecemos. Aunque duela.

 
Farro, Pontoni y Martino

mayo 24, 2010

La primera selección chilena

En agradecimiento al diario “El Mercurio” de Chile y en particular al periodista Antonio Valencia por haber publicado esto, posteo a continuación la pequeña pero muy interesante nota que, en su edición del martes 24 de mayo de 1910, el diario “La Argentina” entrega sobre el arribo a Buenos Aires del que fuera el primer seleccionado chileno de la historia, con el detalle completo de la delegación que cruzó los Andes para participar de un inédito triangular con las representaciones de Argentina y Uruguay.

Chile en Argentina 1910 Chile en Argentina 1910b

A propósito: en vez de jugarse un amistoso contra Canadá (¡¡¡Canadá!!!), hubiera estado bueno reeditar aquel primer sudamericano organizado con motivo del Centenario de la Revolución de Mayo, ¿no? Por el lado de Uruguay y Chile, al menos, creo que no hubiera habido problemas…

marzo 26, 2010

El Boca-River del Mercosur

Al final, no llegó el esperado gol número 219 de Palermo en Boca. Sin embargo, este último superclásico igualmente encerró un importante récord. Y no precisamente el de haber sido "el más largo de la historia" como metafóricamente lo calificaron parafraseando al genial Osvaldo Soriano, sino uno bien real: fue el que más jugadores de distintas nacionalidades reunió en toda la historia.

Concretamente, en campo boquense hubo futbolistas originarios de seis países: Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Colombia. Algo que no había ocurrido ni siquiera en 1961, cuando, en medio de la fiebre importadora desatada por el "Fútbol Espectáculo", estos equipos protagonizaron el superclásico con mayor cantidad de extranjeros al poner en cancha nada menos que a ¡diez!.

En ese histórico partido que terminó igualado 2-2 en el Monumental, las formaciones -escritas a la usanza en que aparecían en los diarios por aquella época- fueron las siguientes:

RIVER PLATE: Carrizo; Ramos Delgado y Etchegaray; Lombardo, Varacka y Schneider; Domingo Pérez (uruguayo), Moacir (brasileño), Pepillo (español), Delem (brasileño) y Roberto (brasileño).

Domingo Pérez, Delem, Moacir, Pepillo y Roberto: delanteros del River '61.
BOCA JUNIORS: Roma; Rico y Marzolini; Víctor Benítez (peruano), Rattin y Orlando (brasileño); Nardiello, Dino Sani (brasileño), Valentim (brasileño), Maurinho (brasileño) y Yudica.

Maurinho, Dino Sani y Valentim. Sólo este último triunfó en Boca.
En síntesis, esa tarde hubo jugadores de cinco países distintos: Argentina aportó 12, Brasil 7, Uruguay 1, Perú 1 y España 1.

Esta vez, en cambio, con la mitad de extranjeros que en aquel partido de 1961 las nacionalidades representadas fueron como quedó dicho seis, ya que además de los argentinos jugaron para Boca un chileno (Medel), un colombiano (Bonilla) y un brasileño (Luiz Alberto), mientras que por River lo hicieron un uruguayo (Juan Manuel Díaz) y un paraguayo (Rodrigo Rojas).

Además, fue curioso que justo en un superclásico Boca jugara por primera vez en su historia con dos zagueros centrales no sólo extranjeros, sino de distintas nacionalidades como los mencionados Bonilla y Luiz Alberto. En 1934, el club de la Ribera fue campeón con otra pareja de centrales íntegramente extranjera (Moysés y Bibí), pero ambos eran oriundos de Brasil.

Para colmo, los dos goles de Gary Medel también representaron algo totalmente inédito, ya que nunca un chileno había logrado marcar por partida doble en un Boca-River ni convertir para los xeneizes contra los de la banda. Un dato no sólo pintoresco, sino también demostrativo de un fútbol que cada vez necesita recurrir más a figuras de países vecinos para compensar la falta de propias. Y en el que cualquier Medel es Gardel.

marzo 17, 2010

El error de "El Secreto de sus Ojos"

Primero aclaro que, como digo en el audio que podrán escuchar a continuación, no se trata de un descubrimiento mío, sino que lo hizo la revista "Un Caño". Así y todo, creo que mi columna del viernes pasado para "Todos Atrás" tiene algunos datos interesantes y ya sí inéditos sobre quien fue la víctima del error al que hace referencia el título: Néstor Leonel Tola Scotta. Es decir, el hermano del Gringo Scotta que aparece mencionado en el relato en off de esa impresionante escena en cancha de Huracán que, a mi juicio, vale por sí sola la entrada que pagué para ver "El Secreto de sus Ojos", más allá de que la película en general también me gustó. ¿Y a vos?

febrero 15, 2010

Genial Panzeri

"Antes, el público opinaba como el periodismo o discutía con el periodismo. Hoy, el periodismo opina como el público, ha dejado de discutir con el público. Ha caducado esa hermosa polémica y lo que es peor, la polémica -cuando existe- adquiere perfiles de discordia. Se confunde la discusión con el enojo, la crítica con la censura. Entonces, el periodismo prefiere opinar como el público, halagarlo, adularlo, y he allí una de las razones por las que el comentario y el análisis de nuestras páginas periodísticas ha ido cediendo prácticamente sus antiguos espacios a la información; es decir, “lo objetivo” que recomiendan muchos jefes de página. Esta es más fácil, más cómoda, menos susceptible de rozar en el desacuerdo del consumidor"

noviembre 12, 2009

Un superclásico muy particular

Desde hace varios meses vengo participando como columnista en el programa "Todos Atrás", que se emite por Radio Eter los viernes de 19 a 21 y en el que traigo a colación de algún aniversario cercano hechos o figuras de la historia del fútbol. En mi última columna, hablé de un Boca-River muy particular por varios motivos: fue el primer partido matutino del profesionalismo, se jugó en la vieja cancha de San Lorenzo -donde ese mismo día por la tarde se enfrentaron otros dos "grandes" del fútbol argentino-, River obtuvo un recordado triunfo pese a una huelga de sus principales figuras y Labruna marcó el primero de los 16 goles en enfrentamientos oficiales que lo convirtieron en máximo goleador histórico del superclásico. Todo eso y más, aquí:

octubre 16, 2009

Otra vez en la CNN (ahora sí con video)



Nuevamente gracias a los muchachos de la CNN de Buenos Aires, y especialmente a Daniel Mames por la muy buena captura del video.

agosto 20, 2009

En la CNN

Estoy tratando de conseguir el video de la entrevista. Mientras tanto, acá va una fotito de la muy agradable charla que tuve este jueves en vivo por la CNN con los periodistas Daniel Viotto y Diego Bustos, respecto del acuerdo AFA-Gobierno.

CNN

Gracias a Juan Pablo De Santis por el contacto y por la imagen, y a la gente de la CNN de Atlanta y de Buenos Aires por el buen trato.

agosto 12, 2009

El primer Sudamericano de la historia

Como creo que quedó en claro en mi anterior posteo, aquel primer partido de la Selección Chilena jugado en Buenos Aires en 1910 no puede ser contabilizado en el recuento de los del seleccionado argentino a lo largo de la historia, ni mucho menos como un encuentro "oficial". Algunos historiadores muy prestigiosos, sin embargo, no sólo lo incluyen en el detalle de confrontaciones de Argentina sino que lo confunden con el que días después Chile ya sí jugaría con el verdadero representativo albiceleste de la época, citándolo como correspondiente al Sudamericano que, en el marco de los festejos por el Centenario de la Revolución de Mayo, jugaron por aquellos tiempos en tierra porteña los equipos denominados "Chilenos", "Uruguayos" y "Argentinos".

Esto tiene que ver sin dudas con la poca importancia que históricamente se le ha dado a esa competición que, si bien no fue "oficial" dado que aún no existía la CONMEBOL ni sería reconocida como tal por ese organismo, resulta ni más ni menos que la primera jugada en la historia por tres representativos futbolísticos nacionales distintos de Sudamérica, y por ende el primer antecedente de la actual Copa América. Un motivo más que suficiente para recordar aquí como corresponde ese torneo injustamente olvidado desde hace muchos años, pero que en su momento tuviera gran repercusión en una Buenos Aires en la que el fútbol comenzaba a convertirse en fenómeno masivo.

Aquel certamen significó precisamente un gran espaldarazo para la difusión que aquel deporte traído por unos "ingleses locos" estaba logrando en esta orilla del Río de La Plata. De hecho, la final que el 12 de junio de 1910 jugaron "Argentinos" y "Uruguayos" en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires representó la primera vez en que más de 8000 personas concurrieron a ver aquí un encuentro de fútbol de selecciones, si bien ese número de asistentes ya había sido alcanzado en 1904 al visitar el país por primera vez un equipo profesional inglés: el Southampton.

Tan profunda huella dejaría aquel triangular de 1910 en el fútbol argentino que muchos años después, allá por fines de la década del '20, la revista El Gráfico -creada en 1919- lo recordaría con un texto breve, pero muy revelador de su importancia. Una notita valiosa también por cuanto despeja cualquier duda respecto de qué partido de estos primeros que jugó el seleccionado chileno en su historia correspondió realmente a este minicampeonato y cuál fue simplemente un "amistoso", denominando de esta manera a aquel encuentro jugado por el representativo de Chile el 27 de mayo de 1910 ante un combinado que no tenía a los jugadores del Alumni y a otros que ya sí estarían en el equipo de "Argentinos" del Sudamericano. A continuación, la página de El Gráfico con la nota: